Cuando se aborda el tema de violencia doméstica, de género o intrafamiliar, el vulgo se refiere a ellas como si fueran sinónimos y piensa que su ocurrencia y consecuente investigación, agravantes, atenuantes y sanciones son homogéneas en cualquiera de sus escenarios. Nada más alejado de la realidad; mientras las conductas que colman despachos judiciales son: violencia doméstica; o mejor, agresiones contra la mujer, como estigma que ha contribuido a la victimización del sexo “débil” en su única modalidad de ese atroz comportamiento.
Lo anterior, deja postradas otras conductas tan o más graves que la agresión a la mujer. Si de vulnerabilidad se trata, tendríamos que referirnos a esos indefensos que padecen en silencio la indiferencia, el irrespeto y la desidia de una sociedad permisiva y unas autoridades cómplices: “la niñez y la vejez”.
Sin dejar de lado a la niñez, a la que me he referido en otros artículos, me acongoja el abuso hacia los adultos mayores que, además de sus atribuladas historias, son cautos y mesurados por no decir que resignados, pues poco se quejan y no denuncian así tengan el alma destrozada.
La Ley de protección integral de los derechos de las personas adultas mayores, ha introducido dos artículos al Código Penal (212-A y 212-B) mediante la Ley 149 del 24 de abril de 2020. El trato negligente, mala alimentación, no llevarlo a sus citas médicas, utilizarlo en labores domésticas, de limpieza o cuidador de infantes, son delitos y tienen penas privativas de libertad si provienen de cualquier persona; pero, si los causantes son parientes, agrava las penas que van de 3 a 6 años de prisión.
Que los adultos mayores no inunden los tribunales de procesos con reivindicaciones económicas o suntuosas, no quiere decir que no padezcan ese tipo de violencia y ellos, sí que son vulnerables y por demás, indefensos, precisamente, porque en muchos casos los consideran muebles en desuso y poco productivos.
Defendamos con ahínco esos seres nobles que nutrieron nuestra historia. La indiferencia y el desamor hacia ellos es una modalidad de violencia doméstica que debe denunciarse y castigarse con rigor.
Nelson Delgado P.